A través de un sueño, Sigifredo Hidalgo Echeverri, conocido como “Hidalgo” logro construir lo que hoy se ha convertido en una pintura para ser entregada a la comunidad de Chapeco en Brasil.
En su obra plasma un estadio de futbol del cual brotan dos manos que sostiene un árbol, cuyo tallo representa las almas de las personas fallecidas, y en las cúspide algunos rostros de los jugadores que perdieron la vida.






